Tijuana.- La senadora con licencia de Morena por Baja California, Julieta Ramírez, estaría en conversaciones con autoridades de Estados Unidos para participar como testigo colaborador en una investigación federal, de acuerdo con documentos difundidos por N+ Focus.
Según el reportaje firmado por Alejandra Barriguete y Luis Villegas, Ramírez aparece como firmante de un proffer agreement, documento mediante el cual una persona investigada o potencial testigo puede proporcionar información a fiscales estadounidenses bajo determinadas condiciones de confidencialidad y protección jurídica.
El acuerdo habría contemplado una reunión con fiscales federales y agentes del gobierno estadounidense para evaluar la información que la legisladora pudiera aportar y determinar si ésta resulta de utilidad para la investigación. El documento establece que cualquier eventual beneficio quedaría exclusivamente a criterio de la fiscalía federal, una vez entregada y valorada la información.
Entre los compromisos atribuidos a Ramírez se encontrarían no incurrir en perjurio y abstenerse de obstruir la justicia. Sin embargo, el reportaje no especifica qué delito o delitos estarían relacionados con la investigación ni señala que exista una acusación formal en su contra.
Lo califica como “guerra sucia”
La senadora reaccionó indirectamente a la publicación mediante su cuenta de X, donde acompañó un mensaje con un GIF de Michael Jackson comiendo palomitas. “¡Semana nueva, mitote nuevo! No se pierdan el más reciente episodio de guerra sucia… cortesía del Canal de las estrellas”, escribió. Cerró su publicación con: “Sonrían, seguimos adelante”.
La respuesta generó cuestionamientos entre usuarios de redes sociales, quienes le pidieron aclarar directamente el contenido del reportaje.
El señalamiento ocurre meses después de que Ramírez negara versiones sobre una supuesta cancelación de su visa estadounidense. En enero pasado calificó esas versiones como el inicio de la “temporada de zopilotes”.
El caso también adquiere relevancia por la cercanía política de Ramírez con la gobernadora de Baja California, Marina del Pilar Ávila Olmeda, de quien fue secretaria particular en el Ayuntamiento de Mexicali.
En julio, la propia gobernadora reconoció haber intentado cooperar con autoridades estadounidenses en una investigación, después de que le fuera cancelada su visa.